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FINANCIACIÓN DE LA IGLESIA Y GOBIERNO
 


EL GOBIERNO Y LA FINANCIACIÓN DE LA IGLESIA

Del Estado reciben subvenciones cada año organizaciones de todo tipo, algunas cuya utilidad social puede ser discutible. Entonces, ¿por qué la Iglesia Católica no puede recibir una aportación como todas las demás instituciones si además es la primera ONG de España?


¿Cómo juzgaríamos que después de una manifestación de trabajadores de la construcción el gobierno amenazara con recortar las ayudas a CCOO o UGT? Diríamos que se trata de una represalia injusta. Algunos quizás se preguntarían con este motivo por qué los sindicatos reciben subvenciones. La respuesta es porque son instituciones socialmente valiosas al representar y defender a los trabajadores.

Ahora mismo los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados han aprobado por unanimidad aumentar la contribución que reciben hasta casi 9 millones de euros. Además los partidos reciben dinero en proporciones todavía mayores por otras vías: directamente como organizaciones políticas, indirectamente a través de sus fundaciones y, cada cuatro años en función del número de votos y electos. En total son centenares de millones de euros sobre los que sabemos poca cosa. ¿Y por qué reciben los partidos esas cuantiosas sumas? Porque son instituciones socialmente valiosas.

Del Estado reciben subvenciones cada año organizaciones de todo tipo, algunas cuya utilidad social es perfectamente discutible, como el financiar abortos en clínicas privadas. Es difícil encontrar una asociación feminista, homosexual, de naturaleza laicista, que no sea subvencionada por el Gobierno.

Rodríguez Zapatero anunció meses atrás que iba a ayudar a otras confesiones cristianas además de la Iglesia y a los musulmanes. ¿Por qué? Sin duda y porque con razón debe considerar que son instituciones socialmente valiosas.

La Iglesia recibe dinero de los católicos al señalar éstos con una “X” la casilla correspondiente en la Declaración de la Renta. En 2004 esta aportación significó 106 millones de euros, el 77% de la parte que el Estado asigna a la Iglesia. Esto no sale como las otras ayudas del bolsillo de todos, solo de los católicos. El Estado solo añade 32 millones de euros. ¿Es legítimo este añadido? Claro que sí, porque obviamente la Iglesia es también una institución socialmente valiosa. Si recibirán subvenciones los partidos, sindicatos, cámaras de comercio, las otras confesiones religiosas y muchas más entidades ¿por qué la Iglesia Católica debe ser la excepción? Más cuando el 80% de la población se declara católico y el 34% de los ciudadanos adultos asisten a Misa con regularidad, mientras solo el 11,5% se manifiesta no creyente. A pesar de ello en solo 18 meses el Gobierno español ha amenazado tres veces con suprimir el veintipoco por ciento de su aportación.¿Pero por qué la Iglesia no puede recibir una aportación como todas las demás instituciones si además es un formidable agente cultural, la primera ONG de España y, aporta a la sociedad mucho más de lo que recibe del Estado? Solo Cáritas gasta en ayuda social más de 100 millones de euros de sus recursos propios y cerca de 40 millones Manos Unidas. Mucho más que la asignación que del Estado percibe la confesión católica que contribuye a las principales necesidades y a los más necesitados de España con 107 hospitales, 128 ambulatorios, 876 centros para enfermos crónicos, terminales y, ancianos, con un total de 51.312 camas que representan cerca de 6 mil millones de euros. Lo que le costaría las plazas escolares en la escuela religiosa concertada si fuera pública superarían los 1.000 millones de euros. Naturalmente a todo eso cabría añadir otros servicios vitales pero difíciles de cuantificar. La atención a los presos, por ejemplo. La Pastoral Católica atiende a 48 mil personas. ¿Quién ayuda cada día a miles de inmigrantes, dónde se refugian? ¿En algún organismo del Estado? Obviamente no. Se acogen en parroquias y organizaciones de Iglesia. ¿Cuánto valen los servicios sociales a medida, no burocráticos, que presta la Iglesia de Sant Agustí en El Raval?

En la realidad esos millones de más que asigna el Gobierno serían innecesarios, si se elevara hasta el 0,83% la aportación que realizan los católicos al marcar la cruz en la declaración del IRPF. Demasiada demagogia.


Josep Miró i Ardèvol
en www.forumlibertas.com




Financiación de la Iglesia y PSOE | Financiación de la Iglesia:verdades y mentiras

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