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HOMILÍA DE LA SUBIDA DE LA VIRGEN DEL PINO 2009
 


HOMILÍA DE LA SUBIDA DE LA IMAGEN DE NTRA. SRA. DEL PINO
Teror, 20 de septiembre de 2009


Por el Rvdo. D. Mariano Medina Sánchez

Han pasado quince días, el día 5 celebramos la Bajada de la imagen de la Virgen y tuvimos ocasión de reflexionar en las “BAJADAS” que han dado sentido a ésta, recorriendo algunos textos del Evangelio de S. Lucas y de S. Juan. En ellos podemos llegar a la conclusión de la que nos hablará Jesús en una ocasión cuando decía: “El que se humilla será engrandecido”. Podíamos dedicar estos momentos a descubrir como en esos mismos textos de la Palabra de Dios, la Virgen María realmente no bajaba, sino subía. Pero lo dejo para que ustedes mismos lo hagan y descubran como el Señor, a aquella que eligió como Madre, la hizo grande, grandiosa, haciéndola pequeña, débil, sencilla.

Hemos escuchado también las palabras de nuestro Obispo en el día de la fiesta principal y al Vicario de la Diócesis de Orihuela-Alicante, D. Fernando Rodríguez. Mucho ha sido lo dicho y escuchado y al Señor de todo bien, hemos de pedirle que dé fruto en nosotros, en la Diócesis y en cada uno de los cristianos.

La imagen de la virgen del Pino sube hoy a su camarín. Muchos quisieran que se quedara mas días, otros siempre, pero no, hoy toca la subida de la imagen que nos indica y recuerda que Ella ya está arriba, junto al Padre Dios, a su Hijo Jesús y al Espíritu Santo, ya Ella está en la plenitud del encuentro con Dios, donde nos espera y desde donde nos ayuda y anima en nuestro caminar.

Cuántas cosas no habrá escuchado en estos días, cuántas oraciones, cuántas súplicas. Cuántos corazones se habrán vaciado en su corazón, en su corazón cabe todo, porque es el corazón del amor de la Madre de Dios y Madre nuestra. En nadie mejor podríamos confiar todo lo que nos preocupa, nos inquieta, nos alegra. Pero aquí no puede acabar todo. Se acabó la fiesta y hasta el año que viene. No, no puede ser. La Virgen nos mira desde el camarín, mejor, desde el cielo y, como buena Madre, quiere vernos bien encaminados.

La pregunta que hacen muchos a Juan el Bautista al escuchar su predicación. Lo acabamos de escuchar en el Evangelio de hoy es ¿Qué tenemos que hacer? Es una pregunta que a todos nos vendrá bien contestar. Hoy, como si lo preguntáramos a la Virgen, nos preguntamos ¿Qué tenemos que hacer?

Si eres sacerdote, religioso o religiosa. Continúa tu trabajo por servir a los hermanos que te han encomendado. Continúa trabajando con ilusión y esperanza en el grupo de sacerdotes y seglares, religiosas/os, con los que compartes la tarea pastoral. Decimos que son tiempos malos, de poco aliento, pero no debemos dejarnos vencer por eso y hemos de poner ilusión donde no la hay y ánimo en el corazón de cada uno, y ganas de conocer y seguir al Señor en todo momento. No debemos olvidar que “El animador que no está animado, mal animador será”. En este momento que vivimos Dios también nos habla y es una oportunidad para replantearnos nuestra tarea pastoral y buscar juntos como presbiterio, en comunión con nuestro Obispo, como vivir y proponer el mensaje del Evangelio, especialmente en este Año Sacerdotal. Con la misma humildad que San Juan Mª Vianney, el Santo Cura de Ars.

Si eres padre o madre de familia, también tienes que continuar una tarea difícil, pero si cada uno no educa a sus hijos, otros se encargarán de hacerlo. Un día y otro hay que seguir dando vida, dando la vida. También se dice que los hijos no agradecen nada, a lo mejor es verdad, pero el Padre del cielo sabrá dar la recompensa adecuada a cada uno. Y como esposos tienen también la gran aventura de vivir con amor creciente. Así lo prometieron ilusionados el día del matrimonio. “En las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de la vida". ¿Cómo renovar este proyecto? Como en las bodas de Caná, hagan que la Virgen esté presente en su matrimonio y dirá a Jesús una y otra vez, si es necesario: “No tienen vino”, “No tienen salud”, “No tienen trabajo”, “No tienen…” y Jesús no tardará en ofrecer alguna respuesta a esta petición.

. ¿Qué tenemos que hacer? Si eres educador, también tienes grandes retos a los que continuar respondiendo. Seguro que más de una vez tendrás la sensación o la experiencia que tu trabajo no es valorado, que lo que siembras por la mañana otros lo arrancan por la tarde. Que los alumnos no son nada agradecidos, que siempre están protestando, que no trabajan lo suficiente, que… cuántas cosas que se ponen en nuestro camino que nos invitan a dejarlo todo y no preocuparnos más por ninguno de ellos, ni por sus padres, ni por lo que tenemos que hacer…pero tu tarea es seguir siendo sembrador, una y otra vez, sin pensar en el fruto, sino en sembrar algo nuevo cada día, y no dejar de preguntarte ¿qué mas puedo hacer? No lo dejes para mañana y…ofrece lo mejor de ti mismo.

Si eres servidor en la vida política, tampoco es fácil la misión que has aceptado y continuar en ella, como el primer día supone siempre un gran esfuerzo. Si una vez “tomaste partido para ser justo, no olvides que ser justo está antes que tu partido”. Hoy se pide y se necesita un hombre o una mujer en la vida política que esté dispuesto a dejar la piel en ese servicio. Que cuando se marchen de la vida política hayan dejado el “mundo” mejor de cómo lo encontraron. Muchos ojos están pendientes de cualquier cosa que hagan, que digan, que proyecten…no dejen de contar con aquellos que un día les eligieron, lo hicieron con la esperanza de tener buenos gestores de la vida pública y ninguno debe faltar en la gestión, aún a costa del propio prestigio, de los propios bienes, de la propia vida…Y puedan presentarse al Señor diciendo: “Cinco talentos me diste, mira, para mi pueblo, he ganado otros cinco” .

¿Qué tenemos que hacer? Si eres joven, no mires tanto, lo mal que lo hemos hecho y lo podemos estar haciendo los adultos. No copies nuestros fallos, que son muchos. Copia nuestras virtudes, aunque sean pocas. Date prisa en prepararte, porque el mundo que vamos a poner en tus manos, todavía necesita mucho para completarse, para llegar a ser el proyecto que Dios quiere. No será fácil, para nosotros, dejarte responsabilidades, siempre los mayores hemos creído que los jóvenes no sabían hacer nada o casi nada, ha pasado siempre y seguirá pasando. Pero, queramos o no, todas las responsabilidades pasarán a las manos de ustedes y tienen que estar preparados, capacitados para poder completar la obra de la Creación. La Creación está todavía haciéndose y ustedes tienen una parte en la Historia que entre todos estamos realizando. Y si en algún momento te sientes llamado a algo mas, a dar tu vida en el anuncio del Evangelio, no te lo pienses demasiado, no rechaces esa llamada, quizá ahí te está esperando Dios y quiere contar contigo para ser conocido en cualquier lugar del mundo. Así dice una hermosa canción misionera. “Llévame donde los hombres necesiten tu palabra, necesiten tus ganas de vivir. Donde falte la esperanza donde todo sea triste simplemente por no saber de ti”

Si eres niño, también tienes una parte en esta gran obra. Para ti todo es nuevo, todo está apareciendo por vez primera antes tus ojos y puedes descubrir nuevas realidades que hagan de este mundo, un mundo nuevo, un mundo mejor. Ese mundo en el que sueñas es posible, hay que hacerlo posible, es necesario hacerlo posible. ¿Te apuntas ya a intentarlo? Habla con otros niños de ese proyecto, en la escuela, en la catequesis, en los grupos de amigos. Habla con tus padres, con tus hermanos mayores, con tus abuelos, con tus educadores, seguro que todos pueden aportar algo a tus ilusiones para hacerlas realidad. Y aunque no veas mucha ilusión en ellos, tú no te rindas, no dejes de soñar ese mundo mejor, es también, el que Dios quiere.

. ¿Qué tenemos que hacer? Y si eres mayor, anciano, de la tercera edad, no creas que ya has terminado tu quehacer. Hay que dar ánimos, hay que mantener la ilusión, hay que aportar experiencias, hay que orar por aquellos a los que ahora les toca estar en primera fila y no olvidar que cuando ustedes eran jóvenes también tuvieron que luchar contra otras formas de ver y entender la vida y llegó un momento en que tomaron las riendas de la responsabilidad familiar, laboral, eclesial, política, sindical, etc y ahora tienen que dejar pasar a otros con toda generosidad. Seguro que también harán cosas bien hechas, cosas buenas, y podrán sentirse satisfechos de haber ayudado a lograrlas.

Y puede que seas misionero, al que Dios ha llamado a anunciar al mundo entero el Evangelio y que has aceptado este reto de inmensa generosidad, confía en el Señor, no te va a dejar solo, está contigo en todas tus “aventuras” y te acompaña en todos los caminos por donde vas sembrando en su nombre la Palabra de vida. A cualquier lugar del mundo puedes haber sido llamado, en cualquier lugar del mundo necesitan tu presencia, tu palabra, tu cercanía, tu amor, nada de eso es totalmente tuyo, Dios lo ha puesto en ti para los demás. Llegará el momento en que te presentarás ante el Señor y él te dirá: “porque has sido fiel en lo poco te daré un cargo importante, pasa al banquete de tu Señor” Y saldrán a recibirte todos aquellos a quienes anunciaste el Evangelio y juntos cantarán por siempre: “Santo, Santo, Santo es el Señor Dios del universo…”

Ahora comienza un nuevo año hasta las próximas fiestas del Pino. En nuestras Parroquias o en Teror, en nuestras calles o en nuestras plazas, en el trabajo o en la escuela, en la familia o con los amigos, pedimos a la Virgen del Pino: “Ven con nosotros al caminar, Santa María, Ven” Y Ella acompañará nuestro vivir, día a día, minuto a minuto, recordándonos siempre “Hagan lo que El les diga” y nosotros acudiremos al Evangelio para saber que nos dice el Señor, que quiere Dios de nosotros, a que nueva aventura nos llama.

Puede que nada de lo que he dicho tenga que ver con la vida de ustedes. Llévense, al menos, la pregunta que podemos hacer a la Virgen en este día: Madre del Pino ¿Qué tenemos que hacer? Y con toda ilusión, con toda esperanza, llenos de entusiasmo busquemos la respuesta que necesita nuestra sociedad, que necesita la Iglesia, que necesitamos cada uno de nosotros.

Nuestra Señora del Pino: Ruega por nosotros.

MARIANO MEDINA SÁNCHEZ

Vea también:
- Pino: Ntra. Sra. del Pino
- Homilía de la bajada de la Virgen del Pino 2009
- Fototeca: reportajes fotográficos




Radio ECCA | Homilía de la bajada de la Virgen del Pino 2009

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