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HOMILÍA DE LA BAJADA DE LA VIRGEN DEL PINO 2009
 


HOMILÍA DE LA BAJADA DE LA IMAGEN DE NTRA. SRA. DEL PINO
Teror, 5 de septiembre de 2009


Por el Rvdo. D. Mariano Medina Sánchez

El acontecimiento de la Bajada de la Virgen nos reúne a los canarios en torno a Nuestra Señora del Pino, en Teror. La Virgen y Teror son casi una sola cosa para nosotros. Villa mariana de Teror. De tal manera que buscamos siempre la ocasión para llegar a Teror y traer ante la Virgen nuestra oración agradecida, nuestra súplica llena de confianza, nuestro dolor por nosotros o por alguien de nuestra familia, el hijo, la hija, el esposo o la esposa, el padre o la madre y quizá, toda la familia, porque todos estamos necesitados, todos esperamos que su mano protectora llegue hasta nosotros y nos ayude, en todo tiempo, aunque quizá mas en éste, marcado por la falta de trabajo, por los escasos medios económicos, por la desorientación de los jóvenes y de los niños, por las familias rotas, por los ancianos no siempre bien atendidos, por las desigualdades sociales, por la violencia en el hogar y en las calles, por el terrorismo que ha lesionado duramente a tantas familias, por los niños no nacidos, eliminados en el seno materno, que en vez de fuente de vida se ha convertido en sepultura de muerte, por los que han tenido que emigrar de su familia, de su pueblo y de su país, por falta de trabajo, por falta de libertad, por no ver futuro para sus familias y tienen que llegar a otros países y no siempre se encuentran acogidos como ciudadanos del mundo con todos los derechos, sino como extranjeros a los que siempre se les señala la salida de vuelta a su tierra y por tanto a su miseria y a su dolor.

Esperamos que Ella, la Madre de todos baje y nos cubra con su manto de consuelo, de esperanza, de nuevos caminos y nuevas soluciones.

Pero la bajada de la Virgen de su camarín es, un símbolo de bajada. Es algo que nos emociona que nos hace vibrar por fuera, pero a lo mejor, no cambia nuestra vida por dentro, no pone en nosotros ese proyecto del que nos habla Jesús: “Hay que nacer de nuevo”.

Yo les invito en este día a buscar en el Evangelio las “bajadas” que hace la Virgen María, bajadas reales, que nos dan la oportunidad de descubrir la entraña mas profunda de la llamada que le hace el Señor y de su respuesta generosa.

Para ello abrimos las páginas de Nuevo Testamento y nos dejamos invadir de esas Palabras que “tienen sabor de vida eterna”.

El evangelio de san Lucas es quien mas nos habla de la Virgen y en él iniciamos este descubrimiento de las bajadas de María.

1.-Cuando la Virgen recibe la visita del ángel Gabriel, desconcertada por la propuesta que le trae en nombre de Dios sus palabras nos ofrecen la primera bajada: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mi según tu palabra”. La Virgen María ha comprendido perfectamente lo que Dios le pide y solo puede manifestar su total disponibilidad, reconociendo que no es mas que la esclava, la que no tiene méritos propios, la que solo puede mirar a su Señor, agradecida y confiada.

2.- En cuanto conoce el embarazo de su anciana prima Isabel va a su casa para servirle y escucha de sus labios una hermosa alabanza: “Bendita tú entre las mujeres…”, “dichosa tú que has creído”… María responde con otro canto de alabanza al Señor donde reconoce que es el Señor “quien ha mirado la humildad de su sierva…el que ha hecho en Ella cosas grandes… No se hace la grande, sino la pequeña, no presume de su elección, sino que reconoce que es el Señor quien está detrás de todo.

3.- Se va acercando el momento del parto y en un lugar lejos de su casa no le dan posada y tiene que refugiarse en un viejo establo, ignorado por casi todos, donde la Madre da a luz a su hijo, a quien tiene que acostar en un pesebre. La mujer que recordarán “todas las generaciones” no tiene lugar más cómodo, ni menos conocido. La Madre de cielos y tierra ha de aceptar el anonimato de su Hijo, Rey de reyes y Señor de los señores.

4.- La maternidad no es nada fácil en ningún momento, la maternidad de María es mucho más difícil. En el templo, como tantos padres israelitas, van a presentar a su hijo y escucha las palabras del viejo Simeón. “…este niño será signo de contradicción y a ti misma una espada te atravesará el corazón…” Si en Ella estaba el proyecto de que su Hijo era el liberador de Israel, ahora ese proyecto es truncado por estas palabras que hablan de dolor y sufrimiento, que hablan de bajar una y otra vez, no de subir y ser reconocida.

5.- Pasan algunos años y llega el tiempo de la Pascua, en Jerusalén, Jesús se pierde y ellos le buscan angustiados. ¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que debo ocuparme de las cosas de mi Padre? Ellos no comprendieron, Él no explica más. Ella guarda todo en su corazón, que ya empieza a sentir el dolor de la espada que le anunciara Simeón.

6.-Ahora es San Juan evangelista el que nos presenta otra bajada de la Virgen María. Sucede en unas bodas, falta el vino y la Virgen presenta a su Hijo el problema de aquellos novios. Jesús no quiere, al parecer, que suceda nada, no ha llegado su hora. Pero la madre nos ofrece en pocas palabras un gran proyecto de vida “Hagan lo que él les diga” No parece importar el desplante, es como parte de su ser de Madre que espera el momento, que también espera la “hora”, la hora de la glorificación de su Hijo.

7.- De nuevo es Lucas quien nos trae otro momento singular. “Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte” Jesús respondió: “Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen” Parece, no es así, que es Jesús mismo quien quiere marginar a la Madre.

Ahora es una mujer la que grita: “Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te alimentaron. Pero Jesús dijo: Más bien, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica". Por si no ha quedado claro, de nuevo vuelve a resaltar Jesús el segundo plano de la maternidad de María. Ella guardaba todas estas cosas en su corazón.

8.-De nuevo San Juan nos ofrece otra página de bajada y de dolor. “Junto a la cruz de Jesús estaba su madre…Jesús dijo a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo…Después al discípulo: Ahí tienes a tu madre.” En el momento supremo de la entrega de Jesús parece que despoja a María de su ser Madre. Tu hijo es otro. “Y el discípulo la recibió como suya.”

La bajada de la imagen de María, Nuestra Señora del Pino es emocionante, pero la auténtica bajada de la Virgen María está marcada por el sufrimiento, por el dolor, Nuestra Señora de los Dolores, la invocamos, quizá esta bajada nos gusta menos, pero es la que nos habla en verdad de la “esclava del Señor”. A nosotros no nos gustan esas bajadas, a nosotros lo que nos gusta es subir, ocupar puestos importantes, tener un nivel de vida elevado, o no perder el que tenemos, disponer en todo momento de lo que nos ofrece un mundo hecho para ganar, comprar, gastar y gozar.

Miremos a la Virgen, su imagen bajará, pero mas ha bajado a lo largo de su vida para ser la primera cristiana, la primera testigo, la llena de gracia que siempre estuvo disponible para escuchar al Señor y vivir según su Palabra. Busquemos en el Evangelio a la que fue elegida por no ser nada.

Aprendamos de María y en María a estar disponibles, a ser servidores, a aceptar la parte de dolor que nos corresponde para que este nuestro mundo sea del todo redimido.

Que baje la imagen de Nuestra Señor del Pino, que no olvidemos sus bajadas en el Evangelio y que descubramos en esas bajadas a la Madre de Dios y Madre nuestra, modelo de vida cristiana para todos nosotros.

MARIANO MEDINA SÁNCHEZ

Vea también:
- Pino: Ntra. Sra. del Pino
- Homilía de la subida de la Virgen del Pino 2009
- Fototeca: reportajes fotográficos




Homilía de la subida de la Virgen del Pino 2009 | José Suárez Romero, Rvdo.D.- Mis Memorias

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