Usted está aquí: Agenda diocesana Noticias diocesanas  
 AGENDA DIOCESANA
Nombramientos
Calendario Diocesano
Programación Diocesana
Bajada de la Virgen 2014
Sínodo Diocesano 1992
Boletín Oficial de la Diócesis
Año Santo Jacobeo 2010
Noticias diocesanas

MONS.CASES: PRIMER SALUDO AL NUEVO OBISPO
 

Vea también:
Obispo


Primer saludo al nuevo Obispo

Por ANTONIO CRUZ DOMÍNGUEZ

El Papa Benedicto XVI ha nombrado Obispo de la Diócesis de Canarias a Monseñor Francisco Cases Andréu. Con esto se cubre una necesidad sentida en la comunidad católica diocesana desde que el 13 de noviembre de 2004 monseñor Ramón Echarren presentara su renuncia que ahora, un año y trece días después, el Sumo Pontífice ha aceptado en conformidad al canon 401.1 del Código de Derecho Canónico. El nombramiento se ha hecho público ayer, día en que se celebraba la consagración de nuestra Catedral de Santa Ana.

Dios concede esta gracia a través del Santo Padre en unos momentos importantes y prometedores en la vida de la diócesis. Vivimos una coyuntura delicada en el mundo, en Europa y en España, que afecta de manera preocupante en Canarias, por lo que se requiere mucha fortaleza y total entrega de la Iglesia y de sus fieles. Es verdad, como señala el Papa en su Exhortación Apostólica "Ecclesia in Europa", que asistimos a un "oscurecimiento de la esperanza" y a "un cierto miedo en afrontar el futuro". Llega el nuevo obispo a una diócesis que se encuentra con un todavía reciente Sínodo, que puso en claro su situación real, marcó las pautas a seguir y en la que con el comienzo del Adviento este domingo, no sólo inicia un nuevo año litúrgico sino que pone en marcha además el nuevo Plan Pastoral para el quinquenio 2005-2010 que nos abre un amplio campo de trabajo y de esperanzas y nos va a exigir a los católicos mucho esfuerzo, dedicación, seguimiento, generosidad y apoyos. Todo ello demanda una incorporación muy decidida a la obra de la nueva evangelización tan urgente y apremiante en la diócesis, donde los católicos, con el nuevo obispo al frente, tenemos mucho que trabajar, porque hay mucha mies y se nos demanda que no estemos parados. Urge y apremia una presencia más real y comprometida de la Iglesia en el campo de la evangelización y en esto el obispo deberá ser el abanderado.

Francisco Cases Andréu: llegas a una Diócesis donde te recibimos con los brazos abiertos y un profundo afecto, que sin duda se acrecentará aún más. Te recibimos con agradecimiento a Dios y al Santo Padre. También a ti por tu disponibilidad, por haber aceptado el nuevo destino cuando el Nuncio te lo propuso. Gracias por la ilusión y esperanza con que vienes.

Te encomiendan una diócesis con más de seis siglos de vitalidad, animada por la creencia y la comunión en la misma y única fe de la Iglesia fundada por Jesucristo y presidida por el sucesor de Pedro. En esta iglesia canariense y rubicense tú harás el número 68 de sus obispos residenciales –aunque con anterioridad el obispado de Telde, entre 1351 y 1411, tuvo cuatro prelados y el de Fuerteventura, entre 1424 y 1431, tuvo uno-. Una Iglesia con raíces hondas. Tierra de santos, como San Diego de Alcalá, Fray Juan de Santorcaz, fray Andrés García Acosta, el majorero Fray Andresito que ojalá se acelere el proceso y pronto lo veamos como beato en los altares; el jesuita lanzaroteño José Marco Figueroa; el grancanario Antonio Vicente González, como asimismo los santos obispos San Antonio María Claret –misionero en las Islas y compatrono de la Diócesis-, Buenaventura Codina y Augerolas –camino de los altares, cuyo cuerpo incorrupto está expuesto en la capilla de los Dolores de la Catedral de Santa Ana-, Miguel Serra Sucarrats, mártir en la guerra civil española; y el Padre Cueto, fundador de las Dominicas de la Enseñanza, conocidas como las dominicas canarias, cuyo cuerpo se halla sepultado en la capilla de la casa madre en la calle General Bravo… Llegas a una Diócesis viva formada por Islas en profunda transformación y envueltas en la compleja problemática del crecimiento demográfico con los nuevos retos de una sociedad más secularizada y cosmopolita, unas familias cada vez más desarraigadas que demandan atención ante nuevos problemas humanos, como la inmigración, el paro, la pobreza, la droga, la delincuencia… marcos propicios al oscurecimiento y hasta la pérdida de la esperanza que llega a alcanzar formas preocupantes de vida y pensamiento generadoras de la denominada cultura de la muerte, en cuya raíz está el intento de hacer prevalecer una antropología sin Dios y sin Cristo, que ha llevado a considerar al hombre como el centro absoluto de la realidad, haciéndolo ocupar falsamente el lugar de Dios y olvidando que no es el hombre el que hace a Dios, sino es Dios quien hace al hombre.

Los fieles católicos, en especial, y todo el pueblo canario en general, reclamamos de ti, como nuevo obispo, que seas hombre de fe, hombre de experiencia de Dios, amigo íntimo de Dios, cercano al pueblo, que seas popular -¡nunca populista!-que vivas y compartas con él sus inquietudes, que seas apasionado por los integrantes de la comunidad diocesana, siempre cercano y atento –nunca distante- a sus necesidades y solícito y presto para quienes te reclamen desde cualquier necesidad. Sensible a todo lo humano, con capacidad de escucha y de sintonía con las preocupaciones de los otros, cercano a los hombres y dispuesto a ayudar a cualquiera sin esperar nada a cambio; muy cercano a los sufrimientos de los hombres y mujeres, a los pobres, a los ancianos, a los marginados, a los enfermos, a los que son pisoteados por los propios hombres, a los amenazados en sus vidas en cualquiera de sus fases. Tus palabras más vibrantes habrán de ser aquellas que hablen de los pobres y de los que sufren, de los que pasan hambre o no tienen techo, de los que se arrastran sin esperanza o están desalentados sin esperanza, de los que andan vacíos por la vida o carentes de sentido...; aquellas que muestren la misericordia y compasión del Señor, la ternura de Dios, con el hombre caído y maltrecho, orillado a la vera del camino, ante el que los hombres pasan de largo, tus palabras más vigorosas no deberían ser otras que las que denuncien la injusticia o la falta de libertad, que recae siempre sobre los mismos: los más pobres y desgraciados.

Se vigilante y cuidadoso con el Seminario y con los sacerdotes; se valiente e instaura el diaconado permanente para el que te aseguro encontrarás hombres casados dispuestos a comprometerse. Apoya y estimula los movimientos apostólicos, con necesidad y ánimo decidido a una presencia cristiana en nuestra sociedad y en la cultura, familias que se mantienen en el vigor del proyecto del Señor, catequistas, profesores de religión; religiosas, religiosos, comunidades entregadas a la vida consagrada.

La diócesis está contigo. Tu curriculo muestra un buen bagaje intelectual y una larga experiencia pastoral. Sobre todo traes tu fe, tu amor al Señor y a la Santísima Virgen, Señora del Adviento. A ella, en su advocación del Pino –patrona de Gran Canaria y de la Diócesis de Canarias- y al compatrono San Antonio María Claret, pedimos que te ayuden y te acompañen en el tiempo que permanezcas entre nosotros.

(Publicado en el periódico "La Provincia-Diario de Las Palmas", el domingo 27 de noviembre de 2005)




Juan Pablo II: Parque en Las Palmas de GC. | Periodistas: Festividad S.Francisco de Sales

Versión para imprimir