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VIRGEN DEL PINO 100 AÑOS COMO PATRONA

100 Años de patronazgo

LA VIRGEN DEL PINO CUMPLE HOY 100 AÑOS COMO PATRONA DE LA DIÓCESIS DE CANARIAS

- El Papa San Pio X lo aprobó y ratificó en Roma el 16 de abril de 1914, con la firma de un Rescripto Pontificio

- Desde entonces quedó sin efecto el decreto de 12 de diciembre de 1867 y se daba cumplimiento al de Pío IX «que en cada diócesis no hubiera sino una sola patrona principal»

- El Obispo Marquina, Deán Rodríguez Bolaños, Cabildo Catedral y los fieles de todas las parroquias de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, fueron los principales artífices del logro para la Diócesis

- El Obispo de Canarias, el rector de la Basílica, Real Santuario y Parroquia de Teror, Cabildo de Gran Canaria, Ayuntamiento y vecinos de la Villa, deben procurar que los actos festivos de septiembre superen a todos los precedentes, en participación, solemnidad y brillantez,


ANTONIO CRUZ DOMÍNGUEZ
Las Palmas de Gran Canaria, 16 de abril de 2014

Hoy, miércoles, se cumplen cien años del Rescripto Pontificio, aprobado y ratificado por la Sagrada Congregación de Ritos, firmado por el Papa San Pío X en la Santa Sede el 16 de abril de 1914, a instancias del obispo Ángel Marquina Corrales, por el que declaraba patrona principal de la Diócesis de Canarias a la Virgen del Pino. Según García Ortega, canónigo de la Catedral de La Laguna, a partir de la entrada en vigor de este Rescripto quedó sin efecto el decreto de la Sagrada Congregación de Ritos de 12 de diciembre de 1867 por el que había sido declarada patrona de las dos diócesis isleñas la Virgen de Candelaria.

El contenido del Rescripto, con texto en latín, es el siguiente: “Ex speciali Indulto S.S.D.N. Pii Papae X S. Rituum Cong.Electiomen B. M. V. in Patronam Pincipalem Dioeceseos Canariensis per Rmn. Episcopum et Capitulum factam aprobavit etratam habuit, festumque patronale in Nativitate ejusdem B.M.V. die 8 Septembris celebrari mandavit”, que traducido al castellano señala: «por especial indulto de Nuestro Santísimo Señor el Papa Pío X, la Sagrada Congregación de Ritos aprobó y ratificó la elección de la Bienaventurada Virgen María como Patrona Principal de la Diócesis Canariense, hecha por el Rvdmo. Obispo y Cabildo, y mandó que la fiesta patronal se celebrara en la Natividad de la misma Bienaventurada Virgen María el día 8 de septiembre». Es importante centrarse en el detalle que no mencionaba expresamente el nombre del Pino, hecho que no debe extrañar, como señala don José García Ortega, canónigo de la Catedral de San Cristóbal de La Laguna, en su obra «Historia del culto a la venerada imagen, de la patrona de Canarias», «porque la Sagrada Congregación no concede nunca el patronato a las advocaciones particulares sino a las universales y litúrgicas».

El burgalés don Ángel Marquina Corrales fue preconizado obispo de Canarias el 6 de septiembre de 1913, recibió la ordenación episcopal en la catedral de Burgos el 30 de septiembre del mismo año y llegó a Gran Canaria el 21 de diciembre. En febrero de 1914 encomendó al Cabildo Catedral de Canarias que emitiera un informe sobre lo que debía reformarse, a lo que el Deán, don Pablo Rodríguez Bolaños, propuso como prioritario “que la Virgen de Candelaria cesara como patrona de esta diócesis y fuera sustituida por Nuestra Señora del Pino”. La propuesta, que no sólo era del Cabildo Catedral sino de la totalidad de las parroquias de las tres islas orientales –Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote- fue aprobada por aclamación de los miembros cabildicios. El acuerdo fue redactado el 3 de marzo y el obispo diligentemente elevó la petición al papa San Pío X, quien decretó el patrocinio y fijó su fiesta litúrgica el 8 de septiembre, festividad de la Natividad de María.

El Rescripto de la Santa Sede tiene fecha del 16 de abril de 1914, de lo que precisamente hoy miércoles se cumple el primer centenario, y a través de él Roma aceptó el patronazgo del Pino tal y como fue propuesto. Es decir, que la elección de la Virgen del Pino como patrona de la Diócesis de Canarias fue hecha por el Obispo Marquina y el Cabildo Catedral de Canarias recibiendo su aprobación de la Santa Sede, texto que transcribe don José García Ortega, canónigo del Cabildo Catedral de San Cristóbal de La Laguna, en su “Historia del culto a la venerada imagen de Nuestra Señora del Pino Patrona de la Diócesis de Canarias” (Santa Cruz de Tenerife 1936, pag, 275), quien expresa además que tal Rescripto “deja sin efecto el decreto de la Sagrada Congregación de Ritos de 12 de diciembre de 1867 por el que fue declarada patrona principal de las dos diócesis canarias la Purificación de Nuestra Señora (Candelaria)” y apostilla García Ortega que, además, de esta manera se daba cumplimiento al decreto del Papa Pío IX «que en cada diócesis no hubiera sino un solo patrono principal, con fiesta doble, y que éste había de ser designado por la Santa Sede».

El Rescripto se firmó el 16 de abril, pero la gran fiesta de recepción y conmemorativa de tan sublime acontecimiento no tuvo lugar hasta la víspera y el día mayor solemne de la festividad litúrgica, los días 7 y 8 de septiembre. El 7 de septiembre de 1914, y durante el día 8, en todas las iglesias, conventos y ermitas de las islas de Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria hubo repique general de campanas como anuncio del fausto acontecimiento que suponía el hecho de contar en la Diócesis de Canarias con patrona propia, desvinculada de Tenerife. Se cumplía de esta forma el deseo expresado por monseñor don Ángel Marquina Corrales de obtener esta designación de la Virgen del Pino como patrona principal de la Diócesis de Canarias toda vez que, según expresó el propio prelado, «chocábamos y nos dolía a la vez que siendo la gran madre de Dios, María Santísima, en su imagen doblemente milagrosa del Pino, la devoción especialísima y principal del pueblo canario, no ostentara también el título de patrona, andando así como divorciados en este punto la aspiración popular y el culto público y oficial de la Iglesia». Así lo hace saber el Obispo Marquina en la carta pastoral que dirige a la Diócesis: “alegre y regocijado anunciábamos que nuestro Santísimo Padre el Papa Pío X, acogiendo benignamente nuestro ruego, bien apoyados en el voto unánime del clero secular y regular, de las religiosas y fieles del Obispado, había con su autoridad suprema sancionado la elección de la Santísima Virgen del Pino para patrona principal de la Diócesis, hecha por Nos de acuerdo con el Excmo. Cabildo de la Catedral Basílica”.

Aquella jornada septembrina festiva mariana de 1914 fue muy devota, sobre todo en la villa de Teror, en cuyo santuario se desarrollaron cultos en conmemoración solemne de la aparición milagrosa de la imagen, verificada hacía más de cuatro siglos sobre el providencial pino, «columna de nuestra fe, base de nuestra esperanza y estímulo e incentivo del amor filial, intenso y generoso de los hijos de Gran Canaria a su protectora y abogada». Fue una fiesta de reconocimiento público, solemne, multitudinario y clamoroso, en manifestación de explosiva alegría y de desbordamiento espiritual que irradió a todos los rincones de la Diócesis, desde la capital mariana de la villa de Teror.

Aunque la proclamación y nombramiento de la Virgen del Pino como patrona de la Diócesis de Canarias la firmó el Papa Pio X el 16 de abril, sin embargo la celebración oficial y popular del acontecimiento no tuvo lugar hasta el 8 de septiembre de aquel año 1914 día en que, tradicionalmente cada año, se festejaba devotamente a la Virgen del Pino en Gran Canaria y, además, para dar cumplimiento también al mandato fijado en el “Rescripto ” “que la fiesta patronal se celebrara en la Natividad de la misma Bienaventurada Virgen María el 8 de septiembre”. Tanto el día y la noche del 7 de septiembre como la madrugada y día de la magna jornada festiva del 8, Teror fue aquel año, más que nunca, centro de atención y de intención de la espiritualidad cristiana y católica de los habitantes de las islas orientales del Archipiélago en el estreno del título de patrona de la Diócesis de Canarias, en el día mayor de las fiestas que, secular y popularmente, se conocían como del Pino. Principalmente el día 8, con la misa pontifical, presidida y oficiada por el obispo Ángel Marquina, el artífice de la obtención del privilegio del patronazgo; con la asistencia de más de treinta sacerdotes; con el delegado del Gobierno, Manuel Luengo, ostentando la representación del Rey de España, Alfonso XIII; autoridades y representaciones de todos los municipios de la provincia; y fieles y peregrinos, en riadas de centenares de personas. Lo mismo en la procesión de la venerada imagen de la Virgen del Pino, en su primera onomástica con el título y nombramiento oficial de patrona principal de la Diócesis de Canarias. Algo que, tras conmemorarse hoy 16 de abril el primer centenario de la firma del Rescripto, debe revivirse en las próximas fiestas de septiembre, con la mayor solemnidad posible, en común unión del obispo Francisco Cases, Cabildo Catedral de Canarias, Manuel Reyes Brito, párroco y rector de la Basílica, Real Santuario y Parroquia de Teror, Cabildo de Gran Canaria y la corporación municipal de la ilustre Villa, encabezada por el alcalde, Juan de Dios Ramos, y el pleno del consistorio, además de los miles de fieles, terorenses y de los 21 municipios de la Gran Canaria, deben procurar que los actos festivos de 2014, conmemorativos del primer centenario del patronazgo pontificio y oficial de la Virgen sobre la Diócesis de Canarias, superen con creces, en devoción, participación, solemnidad y brillantez, a todos los desarrollados en los noventa y nueve años que las han precedido.

Vea también:
- Bajada de Ntra. Sra. del Pino 2014
- Historia de la Iglesia en Canarias
- Homilía Ntra. Sra. del Pino 2013




Apuntes históricos sobre la fiesta a la Virgen




San José de Anchieta, santo canario | Santos canarios

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