Usted está aquí: Obispo Obispos anteriores Mons. Pildain y Zapiain  
 OBISPOS ANTERIORES
Mons. Echarren Ystúriz
Mons. Infantes Florido
Mons. Pildain y Zapiain
Mons. Serra y Sucarrats
Padre Cueto
 OBISPO
Mons. Francisco Cases Andreu
Obispos anteriores
Obispo Codina, canonización.

MONS. PILDAIN Y ZAPIAIN
 

Vea también:
- Obispos de la diócesis
- Obispos anteriores
- Mons. Francisco Cases Andreu




2013: 40 Aniversario de la muerte de Mons. Pildain




40 Años de la muerte de Mons. Pildain

 
7 Mayo 1973: Falleció Mons. Pildain
40 AÑOS DE LA MUERTE DE MONS. PILDAIN

Un recorrido por la prensa canaria de aquellos días.
- Fototeca

Vídeo
introductorio:
- Videoteca

Audios sobre Mons. Pildain:
- Fonoteca
(en preparación)

Otros materiales de interés:
- Mons. Pildain y Zapiain (en preparación)

-
Descargue el libro de Agustín Chil Estévez,
PILDAIN, UN OBISPO PARA UNA ÉPOCA
Vea:
- Mons. Pildain y Zapiain



 
PILDAIN, UN OBISPO PARA UNA ÉPOCA

Libro de Agustín Chil Estévez

El obispo de Canarias, don Antonio Pildain y Zapiain, durante sus treinta años de pontificado es, sin duda alguna, figura relevante
y hasta cierto modo única, en la reciente historia de la diócesis y de España. El corto período que nos separa de su muerte, apenas
catorce años, acusa obviamente la falta de perspectiva desapasionada y objetiva para estudiar y penetrar en profundidad en su vigo-
rosa personalidad. El tiempo que, a veces, todo lo sosiega y equilibra, podrá ofrecer en su inexorable paso la grandeza episcopal de
un hombre coherente con su destino a pesar de las luces y sombras inherentes a la condición humana. Esa suele ser, casi siempre, la tremenda servidumbre de los hombres singulares, en la que Pildain no fue excepción.
De ahí resulta que no sea tarea cómoda ni fácil, dada su proximidad, penetrar en la compleja personalidad de Pildain, rica y varia, humana y culta, ascética y sobrenatural, vigilante y trascendente, constante y rectilínea, desprendida y pobre, caritativa y exigente, correcta y comprensiva, fiel a la verdad y diamantina con el error. Todo ello, es preciso subrayarlo, asumido en todas sus consecuencias. De ahí que los contrastes de su pensar y actuar no fueran siempre comprendidos por los que no apreciaron en toda su grandeza la profunda coherencia existencid de su vida y de su conducta.
(del prólogo del libro)

Lea el libro:
- Libro PILDAIN, UN OBISPO PARA UNA ÉPOCA






Versión para imprimir