Usted está aquí: Pregunta-respuesta Iglesia católica  
 PREGUNTA-RESPUESTA
Jesucristo
Biblia
Fe católica
Sacramentos
Iglesia católica
Moral católica
Temas de actualidad
Algunos dicen que...
Varios

ESPAÑA, EL PAÍS QUE MENOS COOPERA CON LA IGLESIA
 

ESPAÑA, EL PAÍS QUE MENOS COOPERA CON LA IGLESIA

Las diócesis alemanas reciben 4.500 millones de euros al año por el impuesto religioso, frente a los 138 de las españolas

Los 138 millones de euros que recibe la Iglesia española de la asignación del IRPF quedan muy lejos, por ejemplo, de los 1.016 que obtiene, por el mismo concepto, la Iglesia italiana o de los 4.500 que, vía impuesto religioso, recaudan las diócesis alemanas. En países como Francia o EE UU, donde no existe un sistema de asignación directa, la Iglesia recibe también mayor apoyo económico, a través de subvenciones a labores sociales o al mantenimiento de templos. Sin olvidar que en Gran Bretaña, Suecia, Noruega y Dinamarca existen Iglesias nacionales financiadas directamente por el Estado. A pesar de todos estos datos, algunos políticos se empeñan en seguir hablando de privilegios o sobrefinanciación de la Iglesia española.


José R. Navarro Pareja

Madrid- Hasta la firma de los Acuerdos de 1979, la Iglesia española recibía una una dotación presupuestaria a cargo del Estado. El nuevo sistema de asignación tributaria, definido entonces como un novedoso avance canónico, proponía que fuera el contribuyente quien manifestase «su voluntad» de contribuir al sostenimiento de la Iglesia. A la hora de desarrollar la fórmula surgieron los problemas. Primero por los modos, al ser decidido de forma unilateral por el Gobierno socialista, a través del entonces vicepresidente, Alfonso Guerra. Y también en el fondo: al calcular el porcentaje del IRPF que se destinaría a la financiación de la Iglesia, Guerra «cometió el error» de dividir la última asignación recibida por la Iglesia entre el número total de contribuyentes. De ahí surgió el 0,5239. Como era de esperar que no todos marcaran la casilla, la cantidad recibida por la Iglesia por el nuevo sistema fue menor desde un primer momento. La otra trampa propuesta por el Gobierno socialista fue obligar a los contribuyentes a que eligieran entre colaborar con la Iglesia católica o con «otros fines de interés social». La asignación tributaria nacía ya viciada, y los resultados fueron los esperados: la cantidad asignada a la Iglesia a través del IRPF fue un 50 por ciento menor de la que había recibido de los presupuestos en el ejercicio anterior. Ante esto, el acuerdo establecía que, de forma provisional, el Estado completaría la cantidad recibida por la Iglesia, hasta que la asignación a través del IRPF igualara a la que se le había dotado en los presupuestos anteriores. A pesar de que en 1998 el Gobierno permitió que se pudiera poner la cruz en ambas casillas, la cantidad del IRPF nunca ha igualado la dotación que recibía la Iglesia, lo que ha obligado a que el Estado destine un complemento todos los años, si bien es cierto que éste se ha ido reduciendo, desde el 50 por ciento inicial a un 18 en el último ejercicio. La Conferencia Episcopal está dispuesta a que se revise este sistema, y para ello propone que se asemeje al sistema italiano que, inspirado en el español, aporta unas modificaciones que lo hacen más completo. En primer lugar, el porcentaje destinado a la Iglesia aumenta hasta el 0,8 por ciento. Además, no obliga a elegir ante otros fines sociales. El acto no se reduce a una simple cruz, como en España, sino que el contribuyente debe firmar la página, lo que evita olvidos. Esto ha permitido que la Iglesia italiana reciba con este sistema 1.016 millones en 2003. El diputado socialista Álvaro Cuesta propone que la Iglesia española se financie al «estilo alemán», es decir, con un impuesto religioso que se paga además del IRPF y es obligatorio para todos los contribuyentes. Los ciudadanos deben manifestar su creencia religiosa para, al pagar sus impuestos, destinar a su confesión de un 8 a un 9 por ciento adicional. La única forma de no pagar este impuesto es firmar una declaración de salida de la Iglesia que, al ser una forma de apostasía, causa problemas a la hora de requerir servicios religiosos, como el matrimonio o las exequias. La cantidad recaudada va directamente a las diócesis y oscila en función del número de católicos que vivan en ellas. En 2003, el Estado transfirió a la Iglesia católica 4.500 millones de euros en concepto de impuesto religioso. En Austria o Dinamarca también se utilizan sistemas similares al alemán, pero con unos porcentajes más reducidos, del 1 al 1, 5 por ciento.

(Diario La Razón, 24 de noviembre 2004)


Vea también:
Relaciones económicas entre Iglesia y Estado
La Iglesia ahorra al Estado 36.000 millones
Iglesia española ayuda al Estado




La Iglesia ahorra al Estado 36.000 millones | Fotos y videos dentro de las Iglesias

Versión para imprimir